En Wingspan, los jugadores administran una reserva de aves dividida en tres hábitats: bosque, pradera y humedal. Cada ave tiene un costo, una habilidad especial y un hábitat donde puede vivir. Durante la partida vas consiguiendo alimento, jugando nuevas aves, poniendo huevos y robando cartas para hacer crecer tu reserva y activar cadenas de habilidades cada vez más poderosas.
La clave está en elegir qué aves incorporar y cómo combinarlas para que las acciones sean cada vez más eficientes. Algunas generan recursos, otras activan efectos cuando jugás determinadas acciones y muchas se potencian entre sí. Además, en cada ronda hay objetivos compartidos que agregan nuevas decisiones sobre qué estrategia seguir. Con reglas accesibles, una producción espectacular y muchísimas cartas diferentes, Wingspan ofrece una experiencia estratégica, relajada y distinta en cada partida, tanto para jugadores nuevos como para los más experimentados.







Valoraciones
No hay valoraciones aún.