En Próxima Estación: Londres, se juegan 4 rondas, una por cada línea de color. En tu hoja tenés el mapa y, en cada turno, alguien da vuelta una carta que muestra un símbolo de estación. Con ese símbolo, todos a la vez tienen que extender su línea conectando desde uno de sus extremos hacia una estación válida. La gracia es que las líneas no pueden cruzarse ni pasar dos veces por el mismo lugar, así que hay que planear bien el recorrido.
Al final de la partida sumás puntos por cosas como conectar barrios, llegar a puntos turísticos y armar buenos transbordos, mientras evitás trazados poco eficientes. Es de esos juegos donde la regla es simple, pero cada carta te obliga a decidir rápido cómo sacar el mejor camino sin bloquearte para después.







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